martes, 21 de diciembre de 2010

RARO, NO DIGO DIFERENTE DIGO RARO

El colegio poco me enseño, si es por esos libros nunca habría aprendido a coger al cielo por las manos, a reír y a llorar lo que te canto, a coser mi alma rota, a perder el miedo a quedar como un idiota, a empezar la casa por el tejado, a poder dormir cuando tu no estas a mi lado.
Me acorde que cuando era pequeña siempre lo asociaba todo. Por ejemplo, nunca me gusto la tortilla de patata y odiaba estar horas en la cama sin conciliar el sueño, así que cuando no conseguía dormir, siempre pensaba en una gran tortilla recién hecha. O cuando tenia ganas de devolver, siempre se me venia a la cabeza la cara de ese niño que tanto odiaba. Y ahora, diez años después, tumbada boca abajo en mi cama, con la cara enterrada en un cojin azul empapado, no podía evitar sentirme la persona mas estúpida del mundo, porque en ese momento, la única imagen que mi cabeza era capaz de mostrarme era la de una tortilla de patata.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Tengo ganas de ti.....

Las palabras del disc-jockey dejan espacio a las notas de U2. Y Gin, obviamente, conoce la canción.
- “And I miss you when you’re not around, I’m getting ready to leave the ground...”
- ¡Te las sabes todas!
- No, sólo las que hablan de nosotros dos.

Tierra de libertad, hogar de valientes.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Dicen que no se puede hablar de amor, sino solo vivirlo. Es cierto. Yo también lo creo así. Si conozco el amor es únicamente porque tu me lo has hecho vivir y respirar. Lo he aprendido contigo. Aunque después he entendido que, en realidad, no se aprende nada.

Scusa...

No hay nada que se pueda hacer, cuando algo nos falta, debemos llenar ese vacío. Aunque si es el amor lo que nos falta, no hay nada que lo llene de verdad.
Tal vez vosotros seáis demasiado mayores ya para acordaros, o tal vez es que yo sigo siendo una cría y por mi han pasado menos cosas que por vosotros. Tal vez sea eso, pero yo me acuerdo de todo, me acuerdo de las mañanas en la playa y de construir murallas de arena cuando subía la marea para frenarla y quedarnos mas tiempo juntos. Me acuerdo de las vacaciones, de la Warner, y sobre todo de gritar como locos cuando descubrimos que nuestra habitación tenia siete camas.
Ya no se nada de ella, pero tengo entendido que le va bien. A el lo veo mas a menudo. Se que es admirado por todas, pero no lo se gracias a el. Ya no me cuenta cosas como hacia antes, hablamos, y tenemos un cariño de esos que nunca se pierden. Pero la confianza si que se ha desvanecido, con los dos. Les echo de menos, y se que no es culpa suya, porque son cosas de la vida, pero tengo que echarle la culpa a alguien para no sentirme tan impotente. Lo siento. Os quiero.

El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional

El deseo era la cosa más tonta. Querías lo que querías hasta que era tuyo. Luego ya no lo querías. Dabas por sentando lo que tenías, hasta que no era tuyo. Esta, le parecía, era una de las paradojas más crueles de la naturaleza humana. Aunque no era la única.

Mi campanilla, mira que desperdiciar a un Peter, que hubiera besado el suelo que pisas...

Pensándote en mi balcón, en nuestra frase, “la segunda estrella a la derecha y todo recto hasta el amanecer” como Peter Pan, sí, miraba a las estrellas y hablaba con ellas hasta que logré tenerte, “¿la habéis visto? Por favor…no encuentro mi estrella…¿alguien sabría decirme dónde está?”

Hay un punto en tu vida, en el que te das cuenta de:
quién SI importa, quién NUNCA importó, quién NO
importará más, y quién SIEMPRE importará. De modo que no te preocupes por la gente de tu pasado, hay una razón por la que no estarán en tu futuro...

TU SIEMPRE ESTÁS CANSADA, Y NUNCA DICES NADA.

Cuando naces, todos a tu alrededor sonríen orgullosos, y tú lloras. Ve, y vive tu vida de forma que cuando tú mueras, seas tú el que se sonría, y todos a tu alrededor los que lloren

HELLBOY

Mi tío solía decir que queremos a las personas por sus cualidades, pero que las amamos por sus defectos.

Querido Superman:

Escribo para decirte que ya he encontrado a mi medio limón, naranja, pistacho o como quieras llamarlo. Él no está tan cachas no tiene tanta fuerza como tú. No tiene ese pelo tan sexy ni esos bíceps que te gastas, ni esa sonrisa Profident. No es capaz de volar, pero cada que lo veo me elevo tres metros del suelo por lo menos. No tiene ni tu potencia ni tu carisma, pero me quiere y me cuida con mucho mimo y mucha paciencia. Me defiende de todos los sapos y culebras que quieren hacerme daño, saca su espada, sus uñas, o lo que tenga a mano. No tiene tu culo perfecto ni tu divino perfil, pero con él me basta y me sobra, la verdad.