viernes, 5 de agosto de 2011

Quien te hiere es quién te importa

¿Quién roba el tiempo de tu boca? ¿Quién me diría tantas cosas que no fueran por decir? ¿Quién irá contigo hasta el final? ¿Quién te amaría tanto que moriría por tu fe? ¿Quién te daría todo lo que das y lo que no pediste? ¿Quién me pegará donde más duele, va a mentirme y a quererme como haces tú? ¿Quién me va saciar de vicio? ¿Quién me va a guardar un sitio? No hace falta una razón si se rompe un corazón, sólo una palabra: Adiós. Después de ti no hay nada.

Aunque tú no lo sepas.

Me he inventado tu nombre, me drogué con promesas y he dormido en los coches. Nunca escribo el remite en el sobre por no dejar mis huellas. Me he acostado a tu espalda, y mi cama se queja fría cuando te marchas. He blindado mi puerta al llegar la mañana no me di ni cuenta de que tú ya nunca estabas. Nos decíamos tanto con las manos tan llenas, cada día más flacos. Inventamos mareas, tripulábamos barcos, encendía con besos el mar de tus labios...