viernes, 21 de enero de 2011

He

No puedo contarte como es realmente, solo puedo decirte como se siente, y ahora mismo es como si tuviera un cuchillo de acero en mi tráquea, no puedo respirar, pero continuaré luchando mientras pueda. Siempre y cuando lo malo parece bueno es como si estuviera en un viaje.
Intoxicado de amor, borracho de mi odio, es como si estuviera inhalando pintura, y me encanta. Cuanto más sufro, más me ahogo. Y justo cuando estoy apunto de ahogarme, ella me resucita. Me odia, y eso me encanta. ''Espera, ¿dónde vas?'', ''te dejo'', ''no, no lo haces, vuelve aquí'.
Estamos retrocediendo, y aquí vamos otra vez, es tan insano, porque cuando va bien, va genial: soy Superman, con el viento a mis espaldas. Ella es Lois Lane. Pero cuando va mal, es horrible, me siento tan avergonzado, rompo. ''¿Quién es ese tío?'', ''¡ni siquiera sé su nombre!''.
Le puse las manos encima. No volveré a caer tan bajo. Supongo que no conozco ni mi propia fuerza.
¿Alguna vez has amado a alguien tanto, que apenas puedes respirar cuando estás con él? Te conoces, y ninguno de los dos sabe que golpearás. Ahora tienes esa sensación tan borrosa, después escalofríos al recordarlo.
Ahora te estás poniendo enfermo de mirarlos. Juras que nuca la has golpeado, que nunca hiciste nada para herirla. Ahora estás en la piel del otro, escupiendo veneno en tus palabras cuando las pronuncias. Empujas, tiras del pelo, arañas, muerdes, arrojas. Tan perdido en los momentos en los que estabas con ella.
Es la rabia la que se encargó, os controló a los dos. Así que dicen que es mejor que vayais por caminos separados. Supongo que no te conocerán, porque hoy fue ayer, ayer está acabado, es un nuevo día. Suena como a discos rotos, pero le prometiste que la próxima vez te retendrás, no tienes otra oportunidad: la vida no es juego de la Nintendo. Pero volviste a mentir. Y Ahora la ves marchar desde la ventana.
Ahora sé que dijimos cosas, hicimos cosas, que no sentíamos. Y volvemos a caer en los mismos patrones, la misma rutina. Pero tu temperamento es igual de malo que el mío, eres igual que yo. Pero cuando se trata de amor, eres como un ciego. ''Nena, por favor, vuelve. No eras tú, nena, era yo''.
Quizás nuestra relación no es tan loca como parece, tal vez esto es lo que pasa cuando un tornado se encuentra con un volcán. Todo lo que sé es que te quiero demasiado como para irme así que entra, recoge tus maletas de la acera. ¿No oyes la sinceridad en mi voz cuando hablo? Te digo que es mi fallo, mírame a los ojos. La próxima vez que este cabreado dirigiré mi ira contra la pared seca, la próxima vez... No habrá próxima vez. Perdono, aunque sepa las mentiras, estoy cansado de juegos, solo la quiero de vuelta.
Sé que soy un mentiroso.
Pero si ella trata de volver a dejarme otra vez, la ataré a la cama y prenderé esta casa en llamas.

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