viernes, 5 de agosto de 2011

Aunque tú no lo sepas.

Me he inventado tu nombre, me drogué con promesas y he dormido en los coches. Nunca escribo el remite en el sobre por no dejar mis huellas. Me he acostado a tu espalda, y mi cama se queja fría cuando te marchas. He blindado mi puerta al llegar la mañana no me di ni cuenta de que tú ya nunca estabas. Nos decíamos tanto con las manos tan llenas, cada día más flacos. Inventamos mareas, tripulábamos barcos, encendía con besos el mar de tus labios...

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